Restaurante callejero
Más del noventa por ciento de los habitantes de Bangkok comen fuera de sus casas. La explicación es sencilla: es tarea imposible moverte por una ciudad en la que las distancias son grandes y los atascos, frecuentes e imprevisibles. La solución la encuentran los bangkokianos en los innumerables restaurantes callejeros que, ocupando los espacios más inverosímiles, ofrecen comidas para llevar o tomar, siempre a la carrera. Vamos, lo que suele ser un “aquí te pillo, aquí te mato”. Llamarlos restaurantes quizás sea una exageración debido a la precariedad de sus instalaciones, pero ésta se ve sobradamente compensada por la rica y variada oferta gastronómica y, lo que es tanto o más importante, los precios, muy económicos y al alcance de las clases mas humildes de la población.