

Diseñado por el prestigioso arquitecto Rafael Moneo e inaugurado en 1986, este museo se ha convertido en un ejemplo a seguir por aquellas ciudades que desean recuperar su patrimonio histórico y mostrarlo a sus visitantes de forma didáctica y, al mismo tiempo, respetuosa con su historia.
El edificio mezcla materiales modernos y vanguardistas con otros tradicionales como el ladrillo, tanto y tan bien usado por los romanos en sus obras. Sus salas recogen muestras de la extraordinaria riqueza arqueológica que ofrece la ciudad, más de 36.000 piezas, complementando sus exposiciones con una intensa actividad investigadora y de difusión. En el Museo se celebran a lo largo del año conferencias, coloquios y encuentros, algunos de ellos de carácter internacional.
Declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, está considerado como la mejor obra de Rafael Moneo. El arquitecto reinterpreta, 2.000 años más tarde, el aspecto, la presencia y el carácter de una casa romana. Llama poderosamente la atención su amplia y luminosa nave central, lugar en el que se han situado las mejores obras de la colección.
Además del Museo de Arte Romano, son también obligadas las visitas al Anfiteatro y el Teatro, éste último uno de los mejor conservados del mundo y todavía activo. En verano acoge un festival al que acuden actores de talla mundial.
Mérida fue fundada por el emperador Octavio Augusto en el año 25 a.C. y tuvo una importancia capital en el control militar y administrativo de toda la región. En la actualidad alberga las instituciones políticas y de gestión de la Comunidad Autónoma Extremeña. Pequeña pero encantadora, es una visita imprescindible para cualquier buen aficionado a los viajes.